Cambio; Empoderamiento, Adaptación, pero no Resignación

Nuestra sociedad ha cambiado, nuestra situación ha cambiado, si queremos ser prácticos debemos cambiar con ella. Y tenemos todas las herramientas para afrontar ese cambio.

Cuando sucede un cambio, eso significa dejar algo atrás, algo que en este momento ya no es real, ya no te sirve, y avanzar hacia una mejor versión de ti mismo. El cambio significa ir desde «dónde estás» (las experiencias que tienes, tus resultados, tus relaciones, tu relación contigo mismo) hacia donde puedes y te mereces estar. El cambio es, en definitiva, el mecanismo que te permite crecer, desarrollarte y empoderarte.

El ser humano forma parte de este mundo dinámico y, por tanto, sujeto a múltiples cambios a los que debe adaptarse para mantener su estabilidad y su bienestar. En muchas ocasiones el cambio viene de fuera, provocado por un suceso que altera la vida de la persona. En este momento, la capacidad de adaptación constituye un requisito imprescindible para volver al equilibrio.

El problema puede surgir cuando las personas, se resisten y se aferran a la situación anterior. Si te decides a salir de ese círculo, a aceptar una situación que ha determinado tu entorno y te adaptas; vas a vivir un proceso que te va a beneficiar para siempre. El auténtico desarrollo personal ocurre cuando pasas a la acción y te decides a hacer algo diferente que te lleva a desarrollar lo mejor que hay en ti.

Empoderamiento; asumes tu parte de responsabilidad en ese cambio y actúas en consecuencia.

Evolución ante el cambio

Diversos autores describen diferentes etapas del proceso de cambio; la duración y desarrollo de cada una de las etapas no siempre es la misma; depende de la persona, de sus circunstancias; experiencias, prioridades, etc.

FASE DE INSATISFACCIÓN (ESTO NO ME GUSTA)

Es un momento previo al cambio; desconocemos que se va a producir, pero sentimos que algo no funciona bien en nuestra vida, es una señal que nos ayuda a descubrir que el cambio debe producirse.

Sin embargo, en nuestro caso, esta fase no se ha producido, puesto que es un cambio sobrevenido, no ha sido algo elegido y ha llegado de forma inesperada.

FASE DE REFLEXIÓN (¿QUÉ VOY A HACER?)

Esta es una fase de Conciencia, de ser conscientes de la situación real y de reflexionar en cómo podemos mejorarla. Es un momento en el que sería positivo asumir nuestra Responsabilidad; Empoderarnos y pensar a dónde queremos llegar.

Aquí debemos darnos cuenta de que somos nosotros los dueños de nuestras acciones. Nosotros mismos podemos gestionar lo que sucede.

Debemos partir del análisis de nuestras propias capacidades. Conocernos bien (nuestra personalidad, nuestras fortalezas, nuestras debilidades) va a permitir conocer la base sobre la que vamos a trabajar.

No es útil; infravalorarnos, o sobrevalorarnos.

FASE DE ACCIÓN (ME TOCA ACTUAR Y YA)

Debemos pasar a la acción, pero de forma concreta; Se trata de elegir acciones totalmente concretas, que sepas cómo realizar, cuándo, dónde y con quién. Acciones que reflejen el objetivo que nos hemos planteado conseguir en esta situación nueva por vivir.

Lo primero es establecer un Plan. Debemos tener claro cual es el objetivo, este deberá ser factible y realista. Es posible que sea difícil, pero al menos debe ser alcanzable. Para ello podemos dividirlo en pequeños objetivos o diferentes tareas.

No solo el orden nos va a ser útil en esta fase, la creatividad aquí es fundamental. Deberemos probar cosas que no hemos intentado antes. Ante escenarios nuevos, soluciones nuevas.

Por otro lado, otra buena opción es buscar ayuda, las personas que ya han pasado por situaciones similares pueden aconsejarnos en la dirección que podemos tomar.

FASE DEL HÁBITO (SEGUIR, SEGUIR Y SEGUIR…)

Es el momento de la perseverancia, de la constancia. Es fácil salir de la fase anterior con mucho ánimo y energía. Pero es posible también que ante los primeros reveses nos desanimemos. Ahora es el tiempo de sacar fuerza y continuar el trabajo, día a día, sin rendirnos. Puede ser uno de los momentos más duros, llenos de frustraciones, pero podemos motivarnos mirando hacia atrás. Hemos superado otras fases y hemos recorrido un gran camino.

La clave para conseguir éxito en esta fase es la voluntad

FASE DE INTEGRACIÓN

Llegar aquí implica que lo has conseguido. El proceso de adaptación se ha completado. Tu cambio se ha integrado en tu vida, tus sensaciones son otras, has conseguido el desarrollo personal que te mereces en la situación que te ha tocado vivir.

Pero no te olvides de algo: el cambio es el motor de la evolución en sí mismo. La vida es un cambio continuo, este es el principio de una nueva forma de vida, de una nueva forma de interpretar las cosas, has aprendido a empoderarte, no te olvides de cómo hacerlo para nuevos posibles cambios que te sucedan a lo largo del ciclo vital.


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